Sindrome Tunel del Carpo
Valora esta Información como Paciente

¿Qué es el Síndrome del Túnel del Carpo (STC)?

Hablamos de STC cuando se produce una compresión del nervio mediano a nivel del túnel del carpo, con lo que el nervio “sufre” y provoca dolor y otros síntomas en el área de la mano inervada por este nervio. Este síndrome es la mas frecuente de las neuropatías compresivas o de atrapamiento que hay en la mano.

La mano está inervada por tres nervios principales (nervio mediano, radial y cubital) cuyo origen se encuentra a nivel cervical y dan inervación tanto sensitiva como motora. Durante su recorrido hacia la mano, cada uno de estos nervios atraviesan varias estructuras (músculos, ligamentos…) en las cuales puede ocurrir la compresión.

El nervio mediano da la sensibilidad a la mitad externa de la palma de la mano, cara palmar de primer, segundo, tercer y mitad externa del cuarto dedo. Además, inerva la musculatura alrededor de la base del pulgar (eminencia tenar) permitiendo acercar (adducir) y flexionar el pulgar y flexionar el resto de los dedos siendo muy importante para el movimiento de la “pinza”

A su llegada a la mano, el nervio mediano atraviesa el túnel del carpo. Es una estructura estrecha cuya base y paredes están formadas por los huesos del carpo mientras que el techo está cubierto por una fuerte banda de tejido conectivo denominada ligamento carpiano transverso o ligamento anular del carpo. Además del nervio mediano, a través del túnel del carpo transcurren otras estructuras como los tendones flexores de los dedos o el tendón del palmar mayor.

 

¿Qué causa el Síndrome del Túnel del Carpo?

El síndrome del túnel del carpo es la neuropatía por atrapamiento más frecuente. Estas neuropatías provocan que las señales que transmite el nervio se vean dificultadas por la presión externa que sufren. Afecta con más frecuencia a las mujeres, sobre todo, de edad media y su causa más frecuente es idiopática, es decir, no existe una causa clara, pero el nervio mediano sufre los síntomas de reducción de espacio en el túnel.

El paso del nervio mediano por el túnel del carpo, una estructura rígida y estrecha, lo hace especialmente vulnerable a procesos compresivos. Con frecuencia, este síndrome se observa entre trabajadores que requieren repetición de un mismo movimiento de las manos durante periodos prolongados (amas de casa, obreros de máquinas neumáticas, usar el ratón…) pudiéndose considerar una “enfermedad ocupacional”. Es más frecuente en trabajos con repetición de la flexo-extensión (trabajos manuales), movimientos de los dedos con la muñeca en extensión (mecanografía), presión externa sobre el túnel con la muñeca extendida (apoyo en el manillar en el caso de los ciclistas) …

Aunque a menudo se asocia con estos movimientos repetitivos o micro-traumatismos de las manos, en otros casos tienen un origen concreto:

– Causas anatómicas: Disminución del tamaño del túnel por otras estructuras (gangliones, sinovitis…) o engrosamiento del ligamento transverso

Causas fisiológicas: Alteración del balance de fluidos como en el embarazo

Sea cual sea la causa, una compresión continua o periódica por cualquier patología que disminuya este espacio puede causar con el tiempo una lesión a nivel del nervio, que si evoluciona puede ser irrecuperable.

 

¿Qué síntomas tiene el Síndrome del Túnel del Carpo?

Los síntomas van a ser la consecuencia del trastorno en la señales eléctricas que viajan por el nervio. Estas señales llevan información al cerebro de la sensibilidad y el dolor, y en sentido opuesto llevan desde el cerebro a los músculos las señales para que se muevan. Es por ello que encontraremos tres tipos de síntomas, progresivamente mas graves:

1) Dolor

2) Pérdida de Sensibilidad

3) Pérdida de Fuerzas

Los síntomas iniciales mas frecuentes en el síndrome del túnel del carpo son el dolor y las parestesias (disminución de la sensibilidad) en el territorio sensitivo del nervio mediano. Los pacientes describís sensación de entumecimiento y hormigueo de los tres primeros dedos, sobre todo por la noche, ya que de manera inconsciente mantenemos durante periodos prolongados la muñeca en flexión comprimiendo el nervio. Este dolor nocturno se alivia al agitar la mano o levantando el brazo. En la progresión aparece un dolor diurno agravado, sobre todo, por la actividad laboral o postural de la mano (conducir, leer el periódico…).

A medida que progresa y se cronifica la lesión existe una debilidad muscular del pulgar. El paciente refiere que tiene dificultad para agarrar y pellizcar, cierta sensación de torpeza. De hecho en la exploración podemos ver en los casos graves como se reduce el grosor de los músculos tenares (atrofia) por pérdida de inervación y, por tanto, falta de mantenimiento del tono muscular.

Los síntomas, por lo general, comienzan gradualmente. Al principio de manera intermitente, es decir, los síntomas aparecen y desaparecen, pero con el tiempo pueden hacerse constantes.

 

¿Cómo se me diagnóstica el Síndrome del Túnel del Carpo?

El diagnóstico se puede realizar sólo con una entrevista y una exploración de la mano, de hecho se ha probado en los estudios mas recientes, prevalece este diagnóstico frente a los resultados de pruebas como la electromiografía. A través de la exploración, el traumatólogo intentará reproducir la sintomatología neurógena en el territorio del nervio mediano mediante las denominadas maniobras de provocación:

Signo de Tinnel: Se golpea con el dedo el nervio a nivel del túnel del carpo. Si aparece un calambre fugaz en la región de inervación del nervio mediano el test resulta positivo

Prueba de Phalen: Flexionamos la mano a 90º durante 1 minuto. Con esto conseguimos disminuir el espacio dentro del túnel. Si comienza la sintomatología después de ese tiempo la prueba se considera positiva.

Signo de Durkan: La presión mantenida con el pulgar, sin percutir, sobre el túnel del carpo, desencadena el cuadro de parestesias características.

También los especialistas debemos buscar signos de gravedad como por ejemplo un déficit sensitivo o déficit motor con disminución de la fuerza del pulgar o atrofia de la eminencia tenar.

Una vez establecido el diagnósticos es importante descartar cualquier enfermedad que pueda causarlo como las mencionadas anteriormente (diabetes, gangliones, sinovitis de los flexores…). Es por ello que en ocasiones podemos pedir una ecografía de la muñeca. La electromiografía es útil para confirmar el diagnóstico de compresión del nervio mediano y evaluar la gravedad de la afectación y, por lo tanto, guiar el tratamiento. Esta prueba mide la velocidad a la que conduce el nervio, y la amplitud de las señales, por lo que nos dice como de mal esta el nervio y además el lugar dónde ocurre el atrapamiento.

 

¿Cómo es el Tratamiento del Síndrome del Túnel del Carpo?

En la mayoría de las ocasiones la evolución del síndrome del túnel del carpo es progresiva y, por tanto, empeorará si no se realiza algún tipo de tratamiento. En casos leves o en mientras esperáis a ser operados os propondremos un tratamiento inicial conservador.

Tratamiento inicial del Síndrome del Tunel del Carpo:

– Modificación actividad laboral o deportiva: En los casos en los que el síndrome se relacione con una actividad (mecanografía, ciclismo, martillo neumático…). Cambiar los patrones de uso de la mano para evitar posiciones y actividades que agravan los síntomas puede ayudar a enlentecer o detener el avance de la enfermedad.

– Férula: La utilización de un inmovilizador, sobre todo nocturno, mantiene la muñeca en posición neutra impidiendo la irritación del nervio cuando se mantiene la muñeca flexionada, de manera inconsciente, durante el sueño. Permite controlar el dolor nocturno y, por tanto, la calidad del sueño.

–  Anti-inflamatorios: Para ayudar a aliviar el dolor pueden utilizarse antiinflamatorios en un ciclo corto por via oral y hielo y pomada en la región de la muñeca.

En la mayor parte de los casos con gran sintomatología o que lleven tiempo de evolución os propondremos una solución quirúrgica. Es una intervención de rápida recuperación en la que descomprimimos la presión en el túnel mediante la sección quirúrgica del ligamento transverso. En la mayoría de los casos, la cirugía del túnel del carpo se realiza como procedimiento ambulatorio (sin ingreso hospitalario) y  bajo anestesia local.

Nosotros realizamos dos tipos de técnicas quirúrgicas, una mini-abierta y una técnica guiada por eco sin incisiones.

 

Cirugía mini-abierta del Síndrome del Tunel del Carpo

A través de una incisión de 1-2 cm sobre el pliegue palmar proximal se accede hasta el ligamento transverso del carpo para su liberación. Nos permite ver directamente el nervio y con esa visión directa y un instrumento palpador nos aseguramos de que el nervio esta completamente liberado. Se dan 4 puntos a la piel y no se requiere inmovilización posterior.

 

Operación Guiada por Ecografía para el Síndrome del Tunel del Carpo:

Esta novedosa técnica permite una recuperación mucho mas rápida de la cirugía y evitar el dolor derivado de la herida en una piel tan sensible. En este cirugía nos guiamos con un ecógrafo para la visualización del nervio mediano durante toda la intervención impidiendo así dañar el nervio. A través de dos micro-incisiones (1 mm) pasamos por debajo del ligamento trasverso un protector del nervio y con visión en directo de ecografía abrimos el túnel por debajo de la piel.

Esta técnica que se esta empezando a difundir en España requiere una formación en Cirugía guíada por Ecografía por parte del traumatólogo, teniendo los mismos resultados que la cirugía abierta, con menos dolor postoperatorio  y una mayor rapidez en la recuperación.

 

¿Cómo son los resultados de la Cirugía del Sindrome del Túnel del Carpo?

La cirugía es eficaz en cuanto a la mejoría del dolor con peores resultados en la recuperación de los déficits motores y sensitivos (depende del grado de afectación en el momento de la intervención).

Tras la cirugía la recuperación posterior suele ser rápida. Para una recuperación funcional precoz se permite una movilización inmediata de los dedos. Además, el traumatólogo te daremos otra serie de pautas como elevar frecuentemente la mano por encima de la altura de su corazón para reducir el edema y la inflamación. Se debe evitar mojar la mano durante 5 días y se puede volver al trabajo en 1-2 días en función del tipo de actividad que realicemos.

universidad complutense
gregorio
centro medico arganda traumatologia
BEATA
hospital Pio XII traumatología