Cirugía Minimamente Invasiva
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¿Qué es la Cirugía Mínimamente Invasiva?

La cirugía mínimamente invasiva (en inglés; Minimally Invasive Surgery = MIS)   es una cirugía con mínimas incisiones en la piel, de menos de 1 centímetro de longitud. Este término MIS puede resultar algo confuso para el paciente ya que se ha utilizado tanto para hablar de artroscopia, cirugía con mínimas incisiones e incluso para ciertos abordajes en cirugía protésica, la cual es la cirugía abierta por excelencia en nuestra especialidad. La definición correcta de cirugía mínimamente, es la de una intervención, en que los traumatólogos no tenemos una visión directa de la lesión o articulación que estamos tratando. Esto no quiere decir que operemos a ciegas, sino que utilizamos otros dispositivos para ver, con el objetivo de no tener que realizar una apertura de la piel y demás tejidos y así conseguir una recuperación más rápida y estética.

 

¿Qué cirugías se incluyen dentro de Cirugía Mínimamente Invasiva, o Cirugía MIS?

Las principales técnicas que se realizan a través de pequeñas incisiones en la piel (percutánea) y que permiten llevar a cabo los mismos procedimientos que en cirugía abierta son:

La artroscopia:

principal revolución de la cirugía minimamente invasiva de finales del siglo XX Es la técnica MIS que utilizamos dentro de las articulaciones (Ver Aquí Cirugía Artroscópica)

Tenoscopia o cirugía endoscópica:

técnicamente idéntica  a la artroscopia, pero en lugar dentro de articulaciones, alrededor de tendones o inserciones tendinosas (Ver Aquí : En Cirugía Artroscópica)

Cirugía percutánea del pie:

es lo que nos referimos más frecuentemente con cirugía percutánea. Consiste en utilizar control de radioscopia en directo para realizar la intervención de juanetes o fascitis plantar. Puesto que utilizamos rayos, se utiliza para tratar tejidos calcificados, principalmente huesos o espolones visibles por tanto con esta técnica

Cirugía ecoguiada o ultra-mínimamente invasiva:

En lugar de controlar la cirugía en directo con rayos X utilizamos el ecógrafo de una manera estéril para realizar la intervención quirúrgica, habitualmente tratamos partes blandas y se utiliza para técnicas de liberación, como liberaciones tendinosas o cirugía del síndrome del túnel del carpo.

 

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la cirugía MIS; mínimamente invasiva?

Las principales ventajas de la cirugía MIS son la consecuencia de hacer solo incisiones de apenas unos milímetros en la piel y demás tejidos:

– La recuperación de estas técnica es mucho más rápida que con la cirugía abierta

– Existe menos pérdida de sangre

Menos dolor postoperatorio

– Mejor resultado estético al evitar las cicatrices

Todas estas ventajas hacen que estas técnicas se puedan realizar sin ingresar en la clínica o pasando a lo sumo una noche.  Los principales inconvenientes de la cirugía MIS son los derivados de la visualización más limitada que tenemos durante la misma, lo que hace que no todas las técnicas se puedan realizar por estos métodos. En cualquier caso, en el siglo XXI estas técnicas las utilizamos para cada vez más procedimientos, lo que hace que los traumatólogos estemos en continua formación para ofrecer no solo buenos resultados, sino una recuperación más rápida.

Cirugía Percutánea o Cirugía MIS del pie

La Cirugía Percutánea del Pie es una de las técnicas MIS que más se está extendiendo, sustituyendo cada vez más a la cirugía abierta para el tratamiento de las deformidades del pie como el juanete o Hallux Valgus. Muchas veces los pacientes os réferis a esta técnica como “cirugía láser del pie” en analogía a la cirugía ocular. Sin embargo la cirugía MIS del pié, no se realiza con tecnología láser, sino con un instrumental específico para trabara a través de incisiones de 2-3 mm. Entre estos se utilizan distintos diseños de fresas, mini-bisturís y pequeñas raspas para llevar a cabo las intervenciones. Las ventajas de esta técnica son comunes al resto del técnicas MIS (mínima incisión, menor dolor…) y eso ha hecho que se popularice para el tratamiento de la patología del pie como es su día le ocurrió a la artroscopia de rodilla.

 

¿Cuáles son las patologías o lesiones del pie que se pueden tratar por cirugía percutánea?

Las patologías del pie que más frecuentemente tratamos por cirugía percutánea, son el juanete o Hallux valgus, la metatarsalgia (dolor en la zona plantar de la base de los dedos del pie frecuentemente con callos) y los dedos en garra. De hecho estas tres patologías tienden a darse en el mismo paciente, y las tres se corrigen en una misma intervención. Además de estas, en el antepié utilizamos la cirugía MIS para tratar el juanete de sastre, en el 5º metatarsiano, el Hallux Rigidus, o artrosis metatarso falángica del primer dedo así como el síndrome de dedos entrecruzados.

 

¿Cómo es la intervención en cirugía percutánea del pie?

La intervención tiene por objetivo mejorar la arquitectura del pie, eliminando las desviaciones de los dedos y el híper-apoyo plantar. Para ello se van a realizar distintos cortes en el hueso (osteototomías) y liberaciones capsulares y tendinosas bajo control directo de rayos x.  Con ello vamos a eliminar la desviación de los dedos, así como la tendencia a que esta vuelva a instaurarse. Estos cambios, eliminan el dolor causado por las deformidades y evitará los problemas en la piel y el apoyo que estas pueden causar, ya que su resolución espontánea o con el uso de férulas no es posible. Los pasos en la intervención son los siguientes:

– Esta técnica se realiza con una anestesia que duerme la sensibilidad en el pie, para lo cual el anestesista os hace 2 o 3 infiltraciones de anestesia local con una pequeña aguja.

– A continuación os colocamos en la mesa de quirófano en una posición que permita tanto nuestro trabajo quirúrgico como la utilización del aparato de rayos X. Este es el que nos va a guíar en cada uno de los pasos.

– Tras esterilizar la piel y montar el campo quirúrgico, realizamos con un bisturí de 2 mm las incisiones en la piel a través de las cuales vamos a trabajar. Estas pueden ser desde 2 hasta 8  en función del tipo de lesión o del número de dedos afectos.

– A través de las incisiones y bajo control de rayos realizamos los gestos quirúrgicos. Por ejemplo, en el caso del juanete hacemos resección del bunion seguida de una liberación de la cápsula y tendón del abductor, y en función del caso un corte en la falange y el metatarsiano en un plano concreto. En el caso del espolón calcáneo en el talón, no ayudamos de una fresa para limarlo con control de radioescopia. En ningún caso tocamos articulaciones para evitar la pérdida de movilidad y el dolor. Únicamente cambiamos la arquitectura global del pié, según unas técnicas concretas.

– Tras realizar un control final de la corrección, suturamos (no siempre) las pequeñas incisiones y ponemos un vendaje funcional que habrá que mantener, ya que va a dirigir el proceso de cicatrización/consolidación en la posición correcta obtenida.

¿Como es la recuperación y los resultados de la cirugía percutánea?

Esta intervención es generalmente definitiva, es decir, eliminamos el juanete, la fascitis o la metatarsalgia por completo y de manera perpetua. Simplemente el paciente debe seguir nuestras indicaciones las semanas posteriores a la intervención, que son tan importantes como la intervención en sí:

– Se debe caminar apoyando el peso del cuerpo en  el  pie, comenzando cuanto antes después de la intervención. Debemos utilizar para ello un zapato post-quirúrgico de suela rígida (se compra en la farmacia) y habitualmente se utiliza un muleta unos días. El zapato se utilizará un total de 5-6 semanas, siendo el apoyo clave para favorecer la curación tras la intervención.

– Se debe mantener el venaje 1-2 semanas, cambiándolo cada 3-4 días para curar las heridas con antiséptico. Posteriormente según el caso colocamos un separador de dedos u otros dispositivos de silicona. A las 2 semanas se retiran las suturas si las hay.

– Se puede conducir en función del caso desde las 2 semanas y viajar en avión a partir de los 2 días.

Los resultados respecto al dolor son muy buenos, con necesidad de calmantes únicamente los primeros días. Para que el dolor desaparezca por completo hay que ser paciente, ya que hasta que no cicatrizan las partes blandas y consolida el hueso puede haber molestias. Traducido en tiempo, hablamos de unas 6-8 semanas hasta hacer vida normal, en función de cada caso. La   baja laboral recomendada es de 10 días para trabajo de oficina y de 5 semanas para trabajos que implique caminar. Os dejo un ejemplo de cirugía MIS para la fascitis plantar

Cirugía por Ecografía (Ecoguiada) o Cirugía Ultra-Mínimamente Invasiva, ¿qué es?

Estas técnicas quirúrgicas se denominan así al realizarse bajo control ecográfico a través de mínimas incisiones en la piel de 1-2 mm y sin puntos posteriores. Son la evolución del uso de la ecografía por parte de los traumatólogos para las infiltraciones en distintas partes del aparato locomotor. Al ser capaces de ver nítidamente las estructuras blandas como tendones y ligamentos, podremos realizar los procedimientos que no requieren realizar sobre ellos un abordaje amplio. Estas técnicas se utilizan cada vez para más procedimientos tanto en el miembro superior (brazos) como miembro inferior (piernas):
– Miembro superior: Bajo control ecográfico se realiza cirugía eco-guiada en patologías tan frecuentes en la mano como el síndrome del túnel del carpo, el dedo en gatillo o el Dupuytren. En el codo podemos la cirugía ultra MIS sirve para intervenir la epicondilitis (codo de tenista) y la epitrocleitis (codo de golfista), cuyos tratamientos se suelen completar con infiltración de factores de crecimiento también eco guiados .

– Miembro inferior: En el miembro inferior estas técnicas se pueden utilizar para ciertos tipos de tendinopatia del Aquiles en sustitución de la tenoscopia así como para las tendinopatía del rotuliano, donde la tenoscopia no nos ofrece una buena visión del tendón. La fascitis plantar igualmente puede ser tratada con control de ecografía o combinación de esta con cirugía percutánea guiada por rayos. Al igual que ocurre en el túnel del carpo, esta técnica se puede utilizar para liberar neuromas de Morton en el pie o el menos frecuente síndrome del túnel tarsiano.

En general estas técnicas se realizan con anestesia local, no son necesarios puntos de sutura y habitualmente el paciente no requiere ni siquiera una noche de ingreso hospitalario.

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