La cirugía mínimamente invasiva (en inglés, Minimally Invasive Surgery) es una cirugía con mínimas incisiones en la piel, de menos de 1 centímetro de longitud. Este término MIS puede resultar algo confuso para el paciente ya que se ha utilizado tanto para hablar de artroscopia, cirugía con mínimas incisiones e incluso para ciertos abordajes en cirugía protésica, la cual es la cirugía abierta por excelencia en nuestra especialidad. La definición correcta de cirugía mínimamente invasiva, es la de una intervención en que los traumatólogos no tenemos una visión directa de la lesión o articulación que estamos tratando. Esto no quiere decir que operemos a ciegas, sino que utilizamos otros dispositivos para ver, con el objetivo de no tener que realizar una apertura de la piel y demás tejidos y así conseguir una recuperación más rápida y estética.
Las principales técnicas que se realizan a través de pequeñas incisiones en la piel (percutánea) y que permiten llevar a cabo los mismos procedimientos que en cirugía abierta son:
La artroscopia
principal revolución de la cirugía minimamente invasiva de finales del siglo XX Es la técnica MIS que utilizamos dentro de las articulaciones (Ver Aquí Cirugía Artroscópica)
Tenoscopia o cirugía endoscópica
técnicamente idéntica a la artroscopia, pero en lugar dentro de articulaciones, alrededor de tendones o inserciones tendinosas (Ver Aquí : En Cirugía Artroscópica)
Cirugía percutánea del pie
es lo que nos referimos más frecuentemente con cirugía percutánea. Consiste en utilizar control de radioscopia en directo para realizar la intervención de juanetes o fascitis plantar. Puesto que utilizamos rayos, se utiliza para tratar tejidos calcificados, principalmente huesos o espolones visibles por tanto con esta técnica
Cirugía ecoguiada o ultra-mínimamente invasiva
En lugar de controlar la cirugía en directo con rayos X utilizamos el ecógrafo de una manera estéril para realizar la intervención quirúrgica, habitualmente tratamos partes blandas y se utiliza para técnicas de liberación, como liberaciones tendinosas o cirugía del síndrome del túnel del carpo.
Las principales ventajas de la cirugía MIS son la consecuencia de hacer solo incisiones de apenas unos milímetros en la piel y demás tejidos:
Todas estas ventajas hacen que estas técnicas se puedan realizar sin ingresar en la clínica o pasando a lo sumo una noche.
Los principales inconvenientes de la cirugía MIS son los derivados de la visualización más limitada que tenemos durante la misma, lo que hace que no todas las técnicas se puedan realizar por estos métodos. En cualquier caso, en el siglo XXI estas técnicas las utilizamos para cada vez más procedimientos, lo que hace que los traumatólogos estemos en continua formación para ofrecer no solo buenos resultados, sino una recuperación más rápida.
La Cirugía Percutánea del Pie es una de las técnicas MIS que más se está extendiendo, sustituyendo cada vez más a la cirugía abierta para el tratamiento de las deformidades del pie como el juanete o Hallux Valgus. Muchas veces los pacientes os referís a esta técnica como “cirugía láser del pie” en analogía a la cirugía ocular. Sin embargo, la cirugía MIS del pie no se realiza con tecnología láser, sino con un instrumental específico para trabajar a través de incisiones de 2-3 mm. Entre estos se utilizan distintos diseños de fresas, mini-bisturís y pequeñas raspas para llevar a cabo las intervenciones. Las ventajas de esta técnica son comunes al resto del técnicas MIS (mínima incisión, menor dolor…) y eso ha hecho que se popularice para el tratamiento de la patología del pie como es su día le ocurrió a la artroscopia de rodilla.
Las patologías del pie que más frecuentemente tratamos por cirugía percutánea, son el juanete o Hallux valgus, la metatarsalgia (dolor en la zona plantar de la base de los dedos del pie frecuentemente con callos) y los dedos en garra. De hecho estas tres patologías tienden a darse en el mismo paciente, y las tres se corrigen en una misma intervención. Además de estas, en el antepié utilizamos la cirugía MIS para tratar el juanete de sastre, en el 5º metatarsiano, el Hallux Rigidus, o artrosis metatarso falángica del primer dedo así como el síndrome de dedos entrecruzados.
La intervención tiene por objetivo mejorar la arquitectura del pie, eliminando las desviaciones de los dedos y el híper-apoyo plantar. Para ello se van a realizar distintos cortes en el hueso (osteototomías) y liberaciones capsulares y tendinosas bajo control directo de rayos x. Con ello vamos a eliminar la desviación de los dedos, así como la tendencia a que esta vuelva a instaurarse. Estos cambios, eliminan el dolor causado por las deformidades y evitará los problemas en la piel y el apoyo que estas pueden causar, ya que su resolución espontánea o con el uso de férulas no es posible. Los pasos en la intervención son los siguientes:
Esta intervención es generalmente definitiva, es decir, eliminamos el juanete, la fascitis o la metatarsalgia por completo y de manera perpetua. Simplemente el paciente debe seguir nuestras indicaciones las semanas posteriores a la intervención, que son tan importantes como la intervención en sí:
Los resultados respecto al dolor son muy buenos, con necesidad de calmantes únicamente los primeros días. Para que el dolor desaparezca por completo hay que ser paciente, ya que hasta que no cicatrizan las partes blandas y consolida el hueso puede haber molestias. Traducido en tiempo, hablamos de unas 6-8 semanas hasta hacer vida normal, en función de cada caso. La baja laboral recomendada es de 10 días para trabajo de oficina y de 5 semanas para trabajos que implique caminar. Os dejo un ejemplo de cirugía MIS para la fascitis plantar.
Estas técnicas quirúrgicas se denominan así al realizarse bajo control ecográfico a través de mínimas incisiones en la piel de 1-2 mm y sin puntos posteriores. Son la evolución del uso de la ecografía por parte de los traumatólogos para las infiltraciones en distintas partes del aparato locomotor. Al ser capaces de ver nítidamente las estructuras blandas como tendones y ligamentos, podremos realizar los procedimientos que no requieren realizar sobre ellos un abordaje amplio. Estas técnicas se utilizan cada vez para más procedimientos tanto en el miembro superior (brazos) como miembro inferior (piernas):
– Miembro superior: Bajo control ecográfico se realiza cirugía eco-guiada en patologías tan frecuentes en la mano como el síndrome del túnel del carpo, el dedo en gatillo o el Dupuytren. En el codo podemos la cirugía ultra MIS sirve para intervenir la epicondilitis (codo de tenista) y la epitrocleitis (codo de golfista), cuyos tratamientos se suelen completar con infiltración de factores de crecimiento también eco guiados .
– Miembro inferior: En el miembro inferior estas técnicas se pueden utilizar para ciertos tipos de tendinopatia del Aquiles en sustitución de la tenoscopia así como para las tendinopatía del rotuliano, donde la tenoscopia no nos ofrece una buena visión del tendón. La fascitis plantar igualmente puede ser tratada con control de ecografía o combinación de esta con cirugía percutánea guiada por rayos. Al igual que ocurre en el túnel del carpo, esta técnica se puede utilizar para liberar neuromas de Morton en el pie o el menos frecuente síndrome del túnel tarsiano.
En general estas técnicas se realizan con anestesia local, no son necesarios puntos de sutura y habitualmente el paciente no requiere ni siquiera una noche de ingreso hospitalario.
Nota Personal de Juan Arnal
« La utilización de técnicas mínimamente invasiva requiere la formación necesaria para realizar lo mismo que haríamos en cirugía abierta pero con menos agresión a los tejidos. Ello conlleva curvas de aprendizaje mas largas que en la cirugía abierta así como un formación sólida en ecografía.»