¿Qué es la Pubalgia del Deportista?

La pubalgia del deportista es una mezcla de lesiones que causan dolor en la parte anterior de la pelvis. Ha recibido distintos nombre como osteopatía dinámica del pubis o hernia del deportista, siendo lo mas correcto llamar a esta lesión pubalgia del deportista. Los pacientes afectos son casi exclusivamente varones y jugadores de deportes de equipo como fútbol y rugby frecuentemente. De hecho, hasta un 50% de los futbolistas profesionales han sufrido algún episodio de pubalgia leve o moderada. La peor cara de esta patología es que de media suele superar los 5 meses de dolor y además tiene tendencia a repetirse en los pacientes afectos (30% de recurrencia)

 

¿Qué síntomas tiene la pubalgia del deportista?

El síntoma principal es el dolor en la zona inguinal aparece durante el deporte, pero sobre todo empeora mucho y muy rápido después de realizarlo. Debido a lo complejo de la anatomía en el pubis, el dolor puede ser bilateral o afectar solo un lado y extenderse o bien por el muslo o hacia el vientre bajo.

El dolor aparece sobre todo en la contracción excéntrica de los abductores, como al cambiar de dirección en velocidad, al parar en seco o al golpear y recibir el balón. Lo habitual es que sin tratamiento se prolongue durante meses o temporadas y suele volver después de periodos de descanso.

 

¿Qué causa la Pubalgia del Deportista?

La causa de la pubalgia en la mayor parte de los casos no se encuentra en el pubis, sino en las estructuras adyacentes:  la musculatura del abdomen y de las piernas. Se produce un desequilibrio muscular entre los músculos aductores, especialmente entrenados y fuertes, y los músculos abdominales, frecuentemente más débiles y poco entrenados. Esto genera una inestabilidad pélvica y una inflamación a nivel de la inserción muscular.

En función de la estructura mas afectada (puesto que suele ser una combinación de todas en distinto grado, los traumatólogos distinguimos cuatro causas o formas de pubalgia

– Afectación de la sínfisis (10% de los casos): Articulación cartilaginosa reforzada por ligamentos que en condiciones normales no se mueve.

– Afectación de abductores (70% de los casos). El abductor largo es el músculo afectado, esta forma es realmente una estesitis

– Afectación de abdominales:la lesión muscular repetitivia en la inserción de los rectos anteriores en el pubis provoca dolor

– Canal Inguinal: (15% de los casos): En estos pacientes se suele encontrar una dilatación del conducto inguinal por defecto de los músculos abdominales oblicuos.

Además de los factores extrínsecos (fútbol, hockey..), existen algunos intrínsecos o internos de cada deportista como pueden ser las alteraciones posturales (desigualdad de longitud de miembros inferiores, anomalías de la columna lumbosacra…) o musculares (hipertrofia, acortamiento o déficit de aductores, o deficiencia de abdominales)

 

¿Cómo se me diagnostica la Pubalgia u Osteopatia de Pubis?

El diagnóstico de pubalgia del deportista es difícil (los pacientes afectos pueden tardar hasta 5 años en ser diagnosticados) y antes se deben descartar otras muchas causas de dolor en la zona. Debemos tomar en serio esta condición, ya que la presencia de este dolor inguinal puede poner en peligro la carrera deportiva, siendo una causa frecuente de retirada de las competiciones deportivas.

Siempre os debemos explorar en dos ocasiones, espaciadas por al menos un mes y preferiblemente después de que realicéis ejercicio, ya que es mucho mas preciso localizar el dolor. En líneas generales va a existir dolor a la palpación sobre la región inguinal, o bien sobre la sínfisis del pubis (inflamación de la musculatura abdominal) o bien en la región interna del muslo (afectación de la musculatura aductora). En los casos del canal inguinal el dolor puede irradiarse hacia el testículo y emporar al contraer los músculos adductores y no los abdominales (Signo de Malgaigne). Para ello pedimos al paciente que haga abdominales contra nuestra resistencia y que apreté nuestro puño entre las rodillas.

Siempre solicitamos una Resonancia magnética (en distintas secuencias) la cual puede ser normal y debemos evaluar con detenimiento. En la forma sinfisaria podemos ver edema o incluso fracturas de estrés, sin embargo en las musculares, veremos pequeños signos de tendinosis. En estos casos la Ecografía dinámica, comparando ambos lados nos es de gran ayuda para el diagnóstico. En los casos avanzados se puede ver incluso calcificaciones en la radiografía simple de pelvis.

En cualquier caso las pruebas pueden ser normales y el diagnóstico que prevalece es la historia clínica y exploración ante pruebas de imagen negativas. Incluso podemos ofrecerte una punción de anestésico local como parte del diagnóstico para confirmar la localización del dolor.

 

¿Cómo se trata la pubalgia del deportista?

El objetivo principal es reducir el dolor y la inflamación, para a continuación acondicionar los músculos para que la lesión no se repita cuando vuelvas a entrenar a tu ritmo previo. Por tanto, el tratamiento inicial debe ser conservador y solo cuando éste falla podemos indicar al paciente el tratamiento quirúrgico.

Durante la fase aguda de dolor es necesario reposo absoluto de la actividad deportiva hasta la desaparición del dolor. Otros tratamientos de gran ayuda durante esta fase son:

–        Crioterapia: Acostúmbrate a aplicar terapia de frío o hielo para reducir el dolor y la inflamación cada vez que llegues a casa.

–        Métodos farmacológicos: Podemos incorporar algún medicamento para controlar el dolor pero sobre todo la inflamación, siempre durante ciclos cortos.

–       Infiltración de corticoides: en casos de persistencia de dolor os podemos ofrecer la infiltración de corticoides. Estos dan un rápido alivio, nos ayudan al diagnóstico pero no ayudan a mejorar el pronóstico.No es un tratamiento definitivo, sino como instrumento para aliviar el dolor.

Una vez pasada la fase aguda de dolor es muy importante un tratamiento fisioterapéutico y rehabilitador. Basándonos en la fisiopatología de la lesión, el disbalance muscular que genera una disrupción musculo-tendinosa en su inserción púbica debe ser tratado mediante un programa de musculación (abdomen y oblicuos) combinado con estiramientos de la musculatura aductora y  que permita la reincorporación al deporte deseado en el menor tiempo posible. Otro punto importante es el entrenamiento de manera progresiva de los gestos técnicos antes de iniciarse otra vez en la competición. Casi siempre os vamos a recomendar en líneas generales la introducción en vuestro entrenamiento de ejercicios de core (Pulsa aquí para verlos)

Existe cierto componente psicológico en la recuperación. No hay que tener excesiva fijación en los tiempos de recuperación ya que podría generar cierta ansiedad en el deportista. En caso de ansiedad por la necesidad de la vuelta a la práctica deportiva, se puede buscar un deporte alternativo como, por ejemplo, nadar. La natación incluso es beneficiosa en la recuperación ya que fortalece la musculatura abdominal y lumbar.

La vuelta a la actividad deportiva tras estos ejercicios de adaptación va a depender de una correcta tonificación y equilibrio de todos los grupos musculares, tanto de los abdominales que se deberían tonificar y de los músculos aductores que se necesita ganar flexibilidad.

Cuando ha fallado el tratamiento conservador, es decir, ante la persistencia del dolor tras 6 meses de ejercicios de adaptación de la musculatura debe plantearse el tratamiento quirúrgico.

El objetivo de este tratamiento es doble; reparar los tejidos lesionados y disminuir la tensión de los músculos que están provocando el dolor. La técnica mas frecuente que realizamos tenotomía de desinserción (corte a nivel del tendón) del músculo aductor a unos centímetros de su inserción en el pubis. Esta técnica tiene como objetivo disminuir la tracción muscular a nivel del pubis por parte de la musculatura aductora y así disminuir el desequilibrio muscular. Es una intervención rápida, que permite caminar desde el primer día y que tiene una buena recuperación, cuyos plazos van a depender mas de que la cirugía en sí (se recupera en 2 semanas) de los daños que ha causado la pubalgia durante los años, como inflamación de la sínfisis.

En aquellos casos en que la falta de tonificación de la musculatura abdominal haya debilitado la pared a nivel de su inserción en el pubis y sospechemos una hernia del deportista debemos tratarla. En estos casos suele ser necesario la colocación de una malla a ese nivel para reforzarla, lo cual implica la ayuda de un cirujano del aparato digestivo.