Pie Plano del Adulto
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¿Qué es el pie plano?

Hablamos de pie plano cuando el arco normal de la parte interna del pie está aplanado, lo que hace que toda la planta del pie toque el suelo cuando la persona está de pie o camina. En el pie plano debemos diferenciar claramente dos grupos, ya que su gravedad es muy distinta:

– El Pie plano Laxo Infantil

El pie plano es normal en los bebés y niños pequeños en los que el arco del pie todavía no ha desarrollado. En la mayoría de las niños, el arco se desarrolla durante la infancia, pero en algunos tarda en desarrollarse hasta la adolescencia. La causa en una laxitud de los ligamentos del pie y el único tratamiento que requiere es descartar mediante una exploración y radiografías otras causas menos frecuentes y más graves de pie plano infantil (coaliciones tarsianas, astrágalo vertical…). No es una patología que provoque dolor y las plantillas no son necesarias.

– Pie Plano Adquirido del Adulto:

Esto sí es una lesión grave que debemos tratar ante las posible consecuencias potenciales. Se trata de un aplanamiento progresivo del arco del pie que previamente era normal. La causa de este tipo de pie plano es la pérdida progresiva de la función tendón tibial posterior, uno de tendones mas importantes en la biomecánica del pie. Es por ello que muchas veces se denomina pie plano por insuficiencia del tibial posterior. En esta sección me referiré al pie plano del adulto secundario a una tendinopatia o tendinitis crónica del Tibial posterior.

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¿Es lo mismo Pie plano que Pie Valgo? Consecuencias del Pie Plano

No hay que confundir términos como pie plano, pie valgo o pie supinado, ya que cada término hace referencia a la deformidad de una parte concreta del pie, por lo que pueden combinarse:

– El Pie Plano hace referencia únicamente a la pérdida del arco plantar

– El Pie Valgo hace referencia a la desviación del retropié (talón) hacia fuera

– El Pie Supinado hace referencia a la rotación del antepié, que provoca una disminución en el apoyo del primer metatarsiano

Estos términos se suelen confundir, lo cual no es de extrañar, ya que en la evolución del pie plano del adulto, todas estas deformidades tienden a aparecer progresivamente juntas. Todo comienza con la pérdida de la función del tibial posterior, y a partir de allí, el pie va a ir cambiando su forma, haciendo una especie de hélice que afectará de distinta manera a las distintas partes del pie.

En el pie plano vemos como el talón se va hacia fuera (en valgo) y deja de seguir el eje de apoyo del peso corporal de la tibia. El antepié por su parte, de manera secundaria a la desviación del talón, va a rotar sobre su eje longitudinal, dándo lo que conocemos como pie supinado. A la vez, el antepié va a desviarse hacia fuera, lo que conocemos como Pie Abducto. Es por ello que en los casos evolucionados, además de una pérdida del arco plantar, veremos desde atrás como el talón no sigue el eje de carga de la pierna y además podemos ver fácilmente los dedos menores en la parte externa. Todos estos cambios biomecánicos anormales son los que van a causar dolor y degeneración articular a lo largo del tiempo.

 

¿Cómo se Clasifica el Pie Plano del Adulto ?

Como habéis visto, la biomecánica del pie es compleja y debemos examinar mediante la exploración y las pruebas de imagen los distintos segmentos del pie para ofreceros el mejor tratamiento individualizado. Estos cambios según vayan afectando y desgastando las articulaciones se clasifican en 4 grados, siendo el Grado I una afectación aislada del tendón tibial posterior. La clasificación del pie plano lleva el nombre de un traumatólogo norteamericano, se denomina Clasificación de Myerson.

Grado 1:

Degeneración-inflamación del tendón tibial posterior, SIN deformidad del pie. Hace referencia pues a una tendinopatía pura del tendón tibial posterior.

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Grado 2

Disfunción del tibial posterior (rotura parcial), ya con pie plano flexible y valgo del retropié

Grado 3

Pie plano rígido con artrosis del pie (artrosis subastragalina)

Grado 4

Pie Plano con artrosis del pie y de la articulación del tobillo

 

¿Cuáles son los Síntomas del Pie Plano del Adulto? ¿Es grave?

El síntoma inicial (antes de la deformidad) es el dolor en el tendón tibial posterior. Conforme el tendón tibial posterior no funciona correctamente, aparecen las deformidades en el pie y el tobillo. Conforme se produce el aplanamiento progresivo del arco del pie, el dolor en la parte medial del pie se hace mas intenso (Grado II). Progresivamente veréis como el talón se desvía hacia fuera y el primer dedo deja de apoyar. Si evoluciona la deformidad, el dolor va trasladándose a la parte externa del pie, el arco del pie se pierde totalmente y empezáis a notar el signo de “demasiados dedos”, por que los dedos menores sobresalen por la zona externa. En la última fase (Grado IV) el dolor se extiende a la articulación del tobillo y se produce un acortamiento en el tendón de Aquiles.

 

Tratamiento del Pie Plano del Adulto

El tratamiento va a depender lógicamente del grado de pie plano y de los síntomas. Es fundamental tratarlo desde el principio, ya que un tratamiento temprano, evita la progresión a un artrosis múltiple en las articulaciones del pie, que acaba dejando como única opción terapéutica las fijaciones articulares (artrodesis).

1) En el Grado I, dónde sólo hay afectación del tendón tibial posterior el tratamiento irá dirigido a salvar ese tendón y evitar la progresión. El tratamiento de esta Tendinitis la podéis ver en la siguiente Sección:

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2) En el Grado II es en el que mas opciones de tratamiento vamos a encontrar, y es precisamente en estos pacientes dónde debemos ofrecer un tratamiento individualizado con mayor precisión, ya que no hay dos casos iguales. En este grado, los tratamientos conservadores no van a evitar la progresión, incluso las técnicas quirúrgicas aisladas sobre el tendón tibial posterior van a ser insuficientes. En el grado II, podemos clasificar las técnicas quirúrgicas que podemos combinar en dos grupos: técnicas tendinosas y técnicas osteo-articulares.

– En las primeras repararemos el tibial posterior si es posible, o lo sustituimos por otro tendón de la zona, frecuentemente el flexor largo de los dedos menores. Además puede ser necesario realizar un alargamiento parcial del tendón de Aquiles si este se encuentra acortado.

– En la mayor parte de los casos combinaremos las técnicas tendinosas con algún tipo de corrección ósea. Existen múltiples técnicas quirúrgicas, muchas de ellas mínimamente invasivas, y se basan en conservar las articulaciones del pie-tobillo corriegiendo la distribución de cargas o la deformidad. Algunas de las mas utilizadas son la artrorrisis y la osteotomía de calcáneo. En la primera colocamos un pequeño dispositivo parecido a un tornillo en el seno del tarso, que evita la progresión del pie plano, mientras que en la segunda realizamos un corte en el calcáneo para modificar el eje de apoyo del talón. En algunos casos dentro del grado II, en los que ya hay cambios artrósicos del mediopié, indicamos una fijación (artrodesis) de la articulación entre el astrágalo y el escafoides para evitar que progrese la deformidad.

3) En los Grados III y IV, puesto que ya existe artrosis en varias articulaciones del pie, la única solución es la fijación de estas articulaciones a la vez que se corrige la deformidad. Estas fijaciones se realizan utilizando pequeñas placas y tornillos. Las artrodesis, si bien conllevan una pérdida de movilidad en el pie, son muy eficaces como técnicas de salvamento para pies artrósicos con una gran mejoría del dolor. En el Grado IV, en el que el tobillo esta afecto la fijación o artrodesis se debe realizar también en el tobillo, con la consecuente pérdida de movilidad

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