Dedo en Resorte o Dedo en Gatillo
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 ¿Qué es el Dedo en Resorte o Dedo en Gatillo?

Cuando hablamos de dedo en resorte nos referimos a la tenosinovitis estenosante de los tendones flexores de los dedos. El dedo en gatillo es una patología frecuente que afecta con mayor incidencia al dedo pulgar, seguido por el dedo anular de la mano dominante. Esta causado por una inflamación de la vaina tendinosa de los tendones flexores que genera un atrapamiento de éstos a nivel de las poleas de los dedos.

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Para flexionar los dedos de la mano dependemos de la musculatura del antebrazo que se inserta a nivel de los dedos a través de los tendones flexores. Existen dos tendones flexores en cada dedo: un tendón flexor superficial que permite la flexión de la articulación interfalángica proximal; y uno profundo que flexiona la interfalángica distal. Ambos tendones discurren por la región palmar de los dedos deslizándose sobre un sistema de “vainas” y “poleas” que los sujetan firmemente al hueso. Las poleas evitan la luxación de los tendones durante la flexión de los dedos, evitan que el tendón haga una especie de cuerda de arco. Estas poleas se asemejan a túneles fibrosos semicirculares insertándose en los metacarpianos y falanges abrazando a los flexores. Cada dedo presenta 5 poleas exceptuando el primer dedo que sólo tiene dos. La primera polea (A1) se encuentra a nivel de la articulación metacarpofalángica y es la causante de la mayor parte de dedos en resorte.

 

¿Qué Causa el Dedo en Resorte?

La principal causa de por que ocurre el dedo en gatillo es desconocida. Sí que se han observado una serie de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollarlo, como son el sexo femenino, la edad comprendida entre 40 y 60 años y actividades como la escalada o ciertos instrumentos musicales.

Los traumatismos repetidos sobre la palma de la mano (trabajos manuales) generan una inflamación a nivel de la vaina de los tendones (tenosinovitis) y por consiguiente un engrosamiento del tendón, en forma de nódulo, o un aumento del grosor de la polea. Esto conlleva un conflicto de espacio entre el tendón flexor y su polea generalmente a nivel de la cabeza de los metacarpianos (polea A1). Es más raro un engrosamiento del tendón flexor a nivel de la polea A3 o A4. La alteración en el diámetro de la polea (disminuido) y/o la alteración del diámetro de los tendones (aumentado) genera un círculo vicioso por incremento de fricción entre ambas estructuras provocando inflamación y reacción fibrosa.

 

¿Qué síntomas tiene el Dedo en Resorte?

La principal causa de consulta por parte del paciente afecto de dedo en gatillo es el atrapamiento del dedo, y nos cuenta que el dedo “se queda enganchado. Este resalte es consecuencia del conflicto de espacio entre el tendón y la polea. Poco a poco se ve afectado el rango de movimiento, sobre todo, la extensión que progresivamente exige un esfuerzo creciente y es más doloroso (el paciente puede ser incapaz de extender por completo el dedo afectado). Se llega a un punto donde la extensión se bloquea con el dedo en semiflexión, y para lograr extenderlo se requiere esfuerzo o aún ayuda de la otra mano. La resistencia se vence con resalto brusco y doloroso. Muchas veces el paciente es capaz de oir el chasquido y en ocasiones se palpa un nódulo doloroso en la raíz del dedo (dónde se engancha).

Los traumatólogos clasificamos el dedo en resorte en cuatro grados evolutivos. Desde el grado más leve donde el paciente relata historia de atrapamiento, pero no es demostrable en la consulta, hasta el grado máximo que corresponde a una flexión fija con incapacidad para poder extenderlo incluso ayudándose de la otra mano.

 

¿Cómo se me diagnostica el Dedo en Resorte?

El diagnóstico se realiza mediante la exploración física. En la mayor parte de los casos no son necesarias pruebas complementarias para su diagnóstico, salvo que queramos confirmar el atrapamiento en la polea A1, en cuyo caso realizaremos una ecografía. Es importante durante la historia clínica que el especialista haga hincapié en las actividades que generan cargas mecánicas elevadas y repetitivas sobre los flexores de los dedos y también, indagar sobre patologías existentes que predisponen al desarrollo del dedo en resorte como el hipotiroidismo o la diabetes.

Durante la exploración física, os palparamos un nódulo blando en el área engrosada de la polea A1. Este nódulo puede palparse con el movimiento del tendón y puede ser doloroso con la palpación profunda. Además intentaremos inducir el efecto resorte. Para ello os pedimos que cerréis con fuerza la mano y que a continuación extendáis los dedos por completo. En esta maniobra se siente o se escucha un chasquido que nos confirma el dedo en resorte. Es posible que al principio sea imposible flexionar completamente el dedo o re-extenderlo poco a poco. En los casos evolucionados, el dedo permanece flexionado de tal forma que ni el especialista ni el propio paciente pueden extenderlo por completo.

 

¿Cómo se me trata el dedo en resorte?

La resolución espontánea del dedo en resorte suele ser rara. Si no se trata, puede permanecer como una molestia dolorosa o progresar. En los casos avanzados donde el dedo puede llegar a atraparse, el paciente puede sufrir una rigidez articular permanente, siendo estos los casos en los que es mas “urgente” llevar a cabo una intervención quirúrgica.

En las fases iniciales podemos intentar un tratamiento conservador, por lo menos para mejorar los atrapamientos. Se debe reducir la inflamación alrededor del tendón flexor y la vaina tendinosa para eliminar el resorte y así permitir un movimiento completo del dedo sin molestias. Este tratamiento se basa en tres pilares:

– Modificación de las actividades que contribuyen a su producción (músicos, actividades manuales…) evitando así los microtraumatismos repetidos y la inflamación de la vaina tendinosa.

– Antiinflamatorios orales para disminuir la inflamación y el dolor.

– Infiltración de corticoides junto un anestésico local en la vaina del flexor. Normalmente basta con una sola inyección, pero si los síntomas persisten se puede administrar una segunda dosis. Normalmente, cuanto menor sea el tiempo de evolución mayores son los porcentajes de éxitos obtenidos. Además, varios estudios refieren mejores resultados en mujeres que en hombres y en aquellos dedos en resorte primarios que en los secundarios a enfermedades como la diabetes, artritis reumatoide…)

 

Cirugía del dedo en resorte

Hasta un tercio de los pacientes obtienen un alivio duradero con el tratamiento conservador. Sin embargo, los casos evolucionados o aquellos donde no se obtiene mejoría con las inyecciones de corticoides tras 3-4 meses de tratamiento precisarán un tratamiento quirúrgico.

La intervención quirúrgica consiste en la resección del ligamento anular a nivel de la articulación metacarpofalángica (polea A1) bajo anestesia local y de manera ambulatoria (sin ingreso hospitalario). Se puede llevar a cabo mediante técnica abierta a través de una incisión de 3-4 milímetros o de forma percutánea con control ecográfico. A diferencia de en el túnel del carpo, dónde la cirugía percutánea (con Eco) da unos mejores resultados, en el dedo en resorte ambas técnicas tienen unos plazos de recuperación (mínimos) muy similares.

En cuanto al postoperatorio, el paciente va a poder mover los dedos el mismo día de la cirugía. Incluso os recomendamos hacerlo, para volver a recuperar la movilidad perdida. Durante unos días es aconsejable aplicar hielo mantener periodos de elevación de la mano, para reducir la inflamación.

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